La bioética es una disciplina relativamente reciente, aunque la realidad que estudia posee una larga tradición. Como recuerda Javier Gafo, el término fue introducido por Van Rensselaer Potter en 1971 para designar “una nueva disciplina que combina conocimiento biológico con un conocimiento de sistema de valores humanos” (Potter, citado en Gafo, 2003, p. 16). Sin embargo, como advierte el propio Gafo, “estamos ante un término nuevo para afrontar una realidad ya antigua” (2003, p. 16), pues las cuestiones morales relacionadas con la vida, la enfermedad y la muerte han acompañado a la humanidad desde los orígenes de la medicina. No en vano, citando a C. E. Taylor, sostiene que “ninguna profesión ha sido consciente desde épocas tan antiguas, como la Medicina, de las dimensiones morales implicadas en su ejercicio” (Gafo, 2003, p. 16).
Precisamente porque las cuestiones bioéticas afectan dimensiones fundamentales de la vida humana, su estudio exige una articulación interdisciplinaria. Ninguno de los problemas centrales de esta disciplina puede ser comprendido únicamente desde la medicina, la filosofía o el derecho. Cuestiones como el aborto, la eutanasia, el suicidio médicamente asistido, la maternidad subrogada involucran interrogantes sobre la dignidad humana, la autonomía, la justicia social; debates sobre derechos constitucionales y fundamentales; análisis políticos y sociológicos sobre las condiciones de dignidad humana; reivindicaciones sociales y decisiones políticas y jurídicas sobre la regulación y la distribución diferencial de los recursos sanitarios y el derecho a decidir sobre el propio cuerpo y la existencia.
Este curso privilegiará, por lo tanto, la dimensión filosófica de la bioética en articulación con otras áreas, sin las cuales ya no es posible entender la complejidad de los casos y de las respuestas. Los principios y las categorías morales (autonomía, beneficencia, no maleficencia, justicia y dignidad humana) dependen del diálogo con el derecho, la sociología y la política para entender sus continuidades, tensiones y rupturas respecto a los casos límite. De este modo, la materia dedicará un amplio desarrollo al método casuístico, que permite analizar casos concretos para deliberar a la luz de los conflictos éticos y de los principios bioéticos. Esto permite vertebrar el curso en torno al estudio de algunos de los casos paradigmáticos de la bioética contemporánea, entre ellos el aborto, la eutanasia, el suicidio médicamente asistido y la maternidad subrogada, con el propósito de mostrar cómo los principios bioéticos permiten orientar la deliberación y la toma de decisiones frente a los conflictos de valores más relevantes de la ética de la vida.
Finalmente, la asignatura asume la perspectiva de Diego Gracia según la cual la deliberación bioética constituye un ejercicio prudencial, esto es, “un método, un procedimiento” (García, 2011, p. 43) para poner a prueba los principios bioéticos frente a casos concretos. Por esta razón, la evaluación de los contenidos de la materia no se orienta a memorizar conceptos y valores, sino al desarrollo de la capacidad para identificar conflictos éticos, analizar los hechos relevantes, sistematizar los intereses contrapuestos y las decisiones jurídicas políticas involucradas, así como argumentar y justificar decisiones frente a situaciones de conflicto moral. Para el logro de este propósito, la asignatura retoma la didáctica propuesta por Michel Tozzi para el desarrollo progresivo de competencias filosóficas fundamentales: problematizar, conceptualizar y argumentar. Estas competencias permitirán que el estudiante esté en capacidad para ponderar principios, analizar circunstancias y valorar críticamente la decisión adoptada.