Uno de los ámbitos en los que el pedagogo/a se está abriendo paso en los últimos años es en la empresa, es decir, en el contexto organizativo. Las empresas han visto necesaria la renovación de los conocimientos de sus trabajadores debido, en parte, a la transformación y evolución tecnológica y a la sociedad de la información y del conocimiento Por esta razón el pedagogo/a, en su faceta de formador de formadores, ha conseguido un puesto afín a su formación, formando a los trabajadores o dirigiendo la formación de una empresa determinada.
Hoy en día la mayoría de empresas medianas y grandes tienen un departamento de formación que, dependiendo de las necesidades formativas que decide la dirección, promueven un proyecto formativo con contenidos, métodos y técnicas necesarias para su desarrollo. El pedagogo/a se encargará, de esta manera, de elaborar el programa formativo, con las herramientas que considere más adecuadas para el contexto en el que se imparte la formación.
Igualmente, otro cometido del pedagogo/a dentro de la empresa es en el Departamento de Recursos Humanos. El pedagogo/a a través de sus conocimientos es capaz de evaluar las competencias que cada uno de los trabajadores tiene y compararlas con las que necesita la empresa o el puesto de trabajo en concreto. En este sentido, su labor se relaciona con el análisis y descripción de puestos de trabajo, el planteamiento de planes de carrera o la evaluación del desempeño, así como con la consideración de aspectos relacionados con la motivación, la satisfacción laboral, la comunicación, la cultura empresarial o el clima laboral, que repercutirán positivamente en el desarrollo profesional y personal de los trabajadores de una determinada organización o empresa.
De esta manera, la finalidad de esta asignatura es iniciar al alumnado en su praxis como pedagogos/as en una empresa, bien en el Departamento de Formación o bien en el Departamento de Recursos Humanos.